Kafe aleak 100
k&g
 Kristina Zorita
Leonard Cohen   -   The Essential Leonard Cohen
Sony - 2002
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So Long Leonard


Cuando la gente de Kafea eta Galletak me pidió esta colaboración me lo tomé con asombro y temor. Asombro, porque mis gustos musicales durante años han sido muy comunes, demasiado incluso. Crecí con Benito Lertxundi y los 40 Principales. No tuve hermanos que me obligaran a escuchar a Lluis Llach o Tom Waits. Ni amigos que me trajeran discos de Londres. Y cuando empecé a trabajar me puse a oir Radio3.

Esa pobre educación musical es la que me atemorizó. No me sentía capaz de elegir un disco concreto. Mñas que los discos me gustan los cantantes. Y coincido en eso con jabier Muguruza: el más grande es Leonard Cohen. Cuando propuse al canadiense me respondieron: "está cogido". No me amilané. "¿Y qué disco ha escogido la otra persona?" pregunté: "La recopilación The Best, de 1974". Eureka. "Yo elegiré The Essential, publicada en 2002". Un disco que resume una carrera de cinco decadas. Como la otra persona iba a escribir de los primeros años de la carrera de Cohen, prometí que escribiría de la época más actual, y así podría cumplir mis deseos.

La seductora voz que susurra poesía

If it be your will that I speak no more ... I will no speak more” (If It Be Your Will) En esta bella canción, grabada por primera vez en 1984, Leonard dice que no volverá a hablar si su amor así lo quisiera. Yo no le pediría eso nunca. De hecho, lo que me gusta de Cohen es esa voz seductora y profunda. Según la crítica, una voz que tornó de tenor a barítono, por culpa de los años y el tabako.

Las voces profundas me conquistan. Así que no le pediría a LC que se callara. Por no perder esa voz, ni esas palabras rebosantes de poesía que susurra con ella. Cohen tiene el don de escribir. Además de canciones, ha publicado diversoslibros de poesía y novelas, algunos de ellos galardonados. Y en este disco, se recoge un homenaje que hizo a otro poeta : en 1988 tradujo y musicó el poema "Pequeño Vals vienés" de Federico garcía Lorca, convirtiendolo en "Take This Walts". También en recuerdo del poeta granadino, bautizó a su hija con el nombre Lorca.



Sobre amor, muerte y otros males


Ha abordado con poesía temas como el sexo, el amor, la guerra y la relijiójn- En las canciones más actuales la política y la justicia social. En “Everybody knows” (1988) incluye referencias al Sida, las relaciones y los problemas sociales. En “Democracy” (1992) llega a la conclusión de que en Estados UInidos no hay democracia.

Durante años me ha “Dance me to the end of love” (1993) parecido la mejor canción de amor. Me encantaba. Y me lo pareció aún más cuando descubrí qué le inspiró. En el holocauto, en diversos campos de exterminio, metían a los judíos en cámaras de gas, para martarlos, mientras un cuarteto de cuerda tocaba – “Dance me to your beauty with a burning violin”. Según LC , el fin de la vida tiene algo que es bello y apasionante. Y nos rendimos a nuestro amor con la misma pasión. Amor y muerte en el mismo plano.

El apellido no deja lugar a dudas: Cohen es judío. Durante unos años se hizo monje budista, pero sigue siento judío. Y utiliza muy a menudo referencias bíblicas. Por ejemplo, en “Ain´t No Cure For Love” (1988) aparecen ángles y el infierno; en “Hallelujah”, Sansón, Dalilah y David. En ese punto discrepo con cohen. No soy religiosa. Pero ese himno que publicó en 1984 me emociona cada vez que lo escucho. Y parece que les sucede lo mismo a muchos cantantes: hay más de 200 versionjes del tema.Y quizás alguna que otra es mejor que la original. Algunos me han citado la de Jeff Buckle y la de KD Lang. Elegid vosotros. Irónicamente, entre mis favoritas se encuentra The Partisan” (1969). Y digo irónicamente, porque la original no es de Cohen. El cantante tantas veces versionado, haciendo una versión- Una canción a favor de la resistencia francesa, escrita por un refugiado ruso en Londres. En francés. Quizás por eso Leonard canta varios fragmentos en francés. Durante muchos años me pareció un homenaje a su ciudad, Montreal. Mitad en francés, mitad en inglés, tal y como vive su ciudad. Un canto al multiculturalismo, cuando en principio es una canción de guerra.


Por todo ello, no tengo ni una duda. Acepto el ofrecimiento. He dicho que sí al hombre que está dispuesto a ser nuestro amante, mi amante, cada vez que pongo el disco: “If you want a lover, I’ll do anything you ask me to do. And if you want another kind of love, I’ll wear a mask for you” (I’m your man) (1988). Sin ninguna máscara, Leonard Cohen, mi hombre, nuestro hombre.




Kristina Zorita Arratibel

Donostia, 1968

Musikazalea





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