Kafe aleak 106
k&g
 Eñaut Iraeta
Willis Drummond   -   Anthology
Autoekoizpena - 2006
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Los discos llegan de formas muy diferentes a tus manos: comprandolos, hay quienes todavía hacemos eso; bajandolos de internet, un modo inevitable hoy en día; regalados, es tan facil como regalar libros; robandolos, los centros comerciales dan mucho juego para ello; prestados, cuántas veces nos habremos acordado de aquel disco que un buen día dejamos a alguien y nunca nos devolvió; y de muchas otras maneras.

En el caso de este disco, fue muy espceial la manera en la que llegó a mis manos. Me lo dio mi padre. Decía que era el primer disco de unos amigos de cerca de Baiona, y que les hiciera un poco de promoción por la radio. Debo aclarar que los gustos musicales de mi padre y los míos distan bastante, quitando a los básicos. Por eso, con la información que tenía antes de escuchar el disco, no tenía muchas esperanzas respecto a olo que contendría aquel plástico. Menos aún después de ver lo se veía por fuera: Willis Drummond era el nombre de la banda y Antologhy el del disco. Eso era lo único que se podía leer en una portada minimalista y amarilla. Definirla como atractiva sería un exceso. No sería uno de esos discos que compras porque te gusta la portada, sin conocer al grupo. Dejando a un lado esos precedentes, recuerdo la primera vez que oí el disco. Estabamos unos tres amigos, tranquilamente, en la fonoteca de la radio, y les comenté cómo me habbía hecho con el disco, y que lo teníamos que oir. Desde el primer segundo tuve que dejar a un lado todos mis prejuicios, y mis amigos estaban también sorprendidos, "¡joder, no esa mal!"

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Una vez escuchado el disco entero mi impresión era mucho mejor, no quizás por el disco en sí, ya que, si bien me gustó mucho, no hacían nada nuevo; post-hardcore, stoner, rock'n'roll, mezclaban diferentes estilos, con influencias muy claras a veces, por ejemplo Fugazi y QOTSA de fuera, o Lisabö de más cerca. Pero detrás de eso se notaba que había algo, una fuerza especial, en la voz, el las potentes secciones rítmicas, en sube sube y baja de las cancionjes, en las letras...

Y quisimos profundizar en ello, les hicimos una entrevista y después les invitamos a tocar en directo. El cartel de aquel concierto todavía está en la fonoteca de la radio, fue el 19 de junio de 2007, en el Parral de Gasteiz. No fuimos mucha gente, pero pudimos disfrutar de un espectáculo impresionante, aquello especial que tenía el disco, en concierto se transformaba en fuerza; hazte a la idea, un martes cualquiera, acabas dando brincos y gritando en un bar, pidiendo más canciones.

Una vez más la realidad había mandado a la mierda todos mis prejuicios; algo que en un principio no tenía ninguna buena pinta acabó siendo una de las mayores sorpresas con las que me he topado en el panorama de Euskal Herria.

La conclusión es clara: deja los prejuicios a un lado, sea cual sea la fuente de la que recibes los discos, antes de decir nada, sube el volúmen y escucha.


Eñaut Iraeta Aranbarri
Santutxu, 1981
Miembro de la radio Hala Bedi
halabedi.org





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