Kafe aleak 113
k&g
 Toni Aura
Alberto Montero   -   Alberto Montero
Greyhead - 2008
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Me comentaba Ibon de Eten sobre la posibilidad de escribir sobre un disco y no me lo pensé dos veces en elegir el disco de Alberto Montero. Posiblemente uno de los grandes discos que se ha grabado en la Comunidad Valenciana y hasta el momento. Varios son los motivos que me han llevado a elegirlo: el primero de todos que es una gran obra de folk-rock y no hay multitud de ellas en nuestro país en los últimos años; el segundo la proximidad y simpatía de Alberto, que es un tío realmente entrañable; el tercero es que en mi programa del año lo elegí disco destacado nacional del 2008 y cuarto, la importante apuesta de Juan Pedro Greyhead por publicar un disco que para nada encajaba en la comercialidad del momento. En definitiva todas estas razones me llevan a hacer justicia con esta magnífica obra.

Hablemos brevemente  de Alberto Montero porque su labor desde la independencia musical merece ser reseñable. Se trata de un guitarrista que ha cuidado minuciosamente todos sus discos y digo en plural discos porque además de este álbum en solitario ha publicado dos discos de rock con la formación Shake, por lo que no estamos ante un recién llegado a la industria de la música. Además el empeño de Alberto es doble ya que él no tenía su residencia en la ciudad de Valencia y ya sea con Shake o en solitario cada vez que ha tenido un bolo en la capital no ha dudado en trasladarse. Esto último lo digo por experiencia propia, ya que dos veces que le he pedido que interpretara su disco para amigos y así lo ha hecho. Otra cosa a destacar en la música de Alberto es sus amplios conocimientos musicales. No es raro escuchar en sus conciertos alguna versión maravillosa, como la que me pone los pelos de punta de Robert Wyatt del “Rock Bottom”. Influencias de pedigrí, que Alberto hace propias. También hay que señalar su capacidad de adaptación para los idiomas, interpretando tan pronto en lengua inglesa como en castellana y sonando los temas igual de redondos.

Respecto a este disco de Alberto Montero. Tengo que remontarme al año de su publicación cuando Juan Pedro me lo hizo llegar para adelantarlo en el programa de radio y pinché “We are what we think”. Nada más escuchar los primeros acordes de la guitarra acústica me di cuenta de que estábamos ante un álbum íntimo y singular. De hecho, la portada donde se puede ver parte del rostro del músico por el pequeño agujero de la guitarra representa claramente la obra, un disco personal. Además empiezo por el año 2008 porque fue un año grande para el folk español ya que el disco de Alberto compartía protagonismo con el debut de Cuchillo con un álbum de título homónimo.  Dos discos que a mi parecer son imprescindibles y raros entre tanto electro-pop, noise y pop-rock nacional.

Pese a tratarse del LP más personal de Alberto cuenta con colaboraciones de lujo.  Destacando dos nombres de la escena local valenciana como son los hermanos Junquera, Marcos “Betunizer” Junquera y Fernando “Negro” Junquera.  Por aquellos años ambos estaban enfrascados en otro proyecto espectacular como era Estrategia Lo Capto y no dudaron en echar un cable  a un amigo y compañero de discográfica. ¡Qué más se puede pedir a un disco! Un músico en estado de gracia acompañado por otros dos que también están tocados por la gracia divina.

En este álbum, como ya señalaba anteriormente, Alberto emplea el inglés a lo largo de todo el álbum. Me comentaba tras la publicación del disco que estaba trabajando con el castellano. Pese al idioma la concepción del álbum es mediterránea. Siendo creado y grabado entre tierras valencianas y murcianas. De tal forma, que Juan Pedro se llevó a Alberto Montero a la Alhama de Murcia para producir este disco. Una grabación que se abre con la frágil y breve “Love Nest” para dar paso al punteo que abre “The Horizon”, donde la batería y los coros comparten protagonismo y le dan un decisivo empuje. Acto seguido llega “Clear” donde se vuelve al reposo y aparece otro nuevo compañero como es el cello, que le da una nueva vida a la resquebrajada voz de Alberto.  Tras “I don’t know Enough” llega uno de los momentos culminantes del álbum con la magnífica “We are what we think” y aparece la flauta.  Posiblemente una de las canciones más  desnudas del álbum. Cuando Alberto no canta toma el protagonismo la flauta. Y así va discurriendo el minutaje para finalizar la cara A con “Bees and Butterflies”. La cara B se abre con “Alejandra” y de “Sense of life”,  otra vuelta a la introspección a modo de introducción para la segunda parte del viaje.  El final de “Sense of life” eléctrico cruzado con la acústica podría estar en el Let It Be de los Beatles pero apareció varias décadas después en este álbum. Entonces llega otro de los grandes momentos folk del disco que trae a la memoria álbumes de la Incredible String Band como es “Moonlight”, un rayo de luz que se refleja en tú rostro.  “Ocean Waves” y “The Fear” ilustran perfectamente el concepto de un álbum personal en el que el cantautor se enfrenta en solitario a la canción. La oscuridad de “Garden” y “End of a dream” señalan el punto final de este viaje sonoro.

En definitiva, un disco que contiene todas las características de un clásico atemporal. Hubiera dado igual que hubiera aparecido hace treinta años o que aparezca en la actualidad porque no tiene fecha de caducidad. Háganme caso y no duden en guardarlo en su colección. Un único pero, solo aparecieron quinientas copias en vinilo y no sé si quedará alguna disponible.


Antoni Aura Gómez. Valentzia, 1977
Periodista musical
Director y presentador del programa de radio Interfase
tv.upv.es/






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