Kafe aleak14
k&g
Alots Arregi
Marvin Gaye  -  What's Going On
Tamla Records - 1971
bo



Con voz suave me levanta todas las partes que pueden levantarse. Entra por las orejas y no quiere salir. Yo tampoco quiero que salga.

What's happening, what's happening. Brother. 
 
Como parte también me levanto. Tengo negro el interior. Negro de colores, negro que no es negro. Me muevo, bailo; por lo tanto, soy. Pero no estoy seguro de si soy yo u otro, o algunos más.

Las nubes pasan hacia atrás a la par de mis ojos, ni más arriba, ni más bajo. Parecen un chorro de agua fresco o un masajista inerte con dedos de algodón abriendo la cabeza, sin maldad, todas las gotas hacia adentro. 
 
Es tropical. No lo veo, pero puedo imaginármelo como el viento dando volteretas cantando canciones serpiente. Serpientes con alas, bestias reptantes poco frecuentes. El predicador invertebrado que te transporta del paraíso al verdadero paraíso; lo que te corroe por dentro. Teresa de Calcuta tenía en qué creer.

 
        God is my friend. God is Love. Le llaman Marvin.. 
 
La tierra bajo mis pies me ha llevado hasta la manzana de la verde jungla. Al oasis del oasis. Allí hay gente que se mueve como si estuvieran llena de aire, que solo llevan andrajos. A los que conocer la belleza de la felicidad les ha hipnotizado. Los que sin rogar pecan en nombre de Dios. Y Teresa.


        Flying high in the friendly sky. Fucking high in the...... 
 
He subido a lo alto del verde de los árboles. La clorofila me ha puesto los dientes verdes, me contaminado de su ser, contagiado, como si quisiera educarme, hay demasiados maleducados en estos tiempos. Gente fresca que no es fresca. No deben saber bailar. Que así no se puede. Nos ha debido enseñar, y que le cojamos fuerte.

Le he dicho que es fantástico, que le haré caso. Que los arboles que se mueven son los más bellos. He cerrado los ojos y le he cogido fuerte. Al terminar, le dije que una tanga de leopardo le vendría muy bien, y me dejé caer. Bailando en el aire, como me acababa de enseñar o parecido.

   
        Mercy mercy me

Caí a la jungla de piedra. De entre las luces de neón un saxofonista funky tocaba y yo iba justo por la mitad de la calle, contaminado por el ritmo. Haría falta largos minutos de travelling para poder seguirme al altar al que llegué. Había allí flores de todos los colores, y más luces, de neón.

Todas alrededor de una mesa de piedra. Del tamaño perfecto para tumbarse. Y eso es lo que hice, me tiré.

  
    Inner city blues. 
 
Los brazos puestos a los lados, en uno de lados encontré una daga, cuyo único uso se me hizo intuitivo y necesario. De rama en rama, dibujé una delgada línea roja de un lado a otro que se abría por momentos. Como esos momentos que se alargan, despacio. Mi piel rasgada, sólo me quedaba dejar escapar al negro que guardaba. Como si fuera una pantera negra salió rugiendo y batiendo las alas. Mi piel parecía el mantel de la mesa. 
 

Se posó sobre mí y por un momento me miró a los ojos. Después, se puso a bailar.

 

Alots Arregi 
Azkoitia, 1988 
Pintor, dibujante