Kafe aleak 56
k&g
 María Bilbao
Bikini Kill - Revolution Girl Style Now!!
Autoekoizpena - 1991
bo


El primer disco de Bikini Kill fue grabado en 1991, hace 20 años ya y que yo sepa este año no se ha hecho ningun homenaje ni disco de versiones sobre el mismo. Hace 20 años de este disco, es como cuando era una adolescente y escuchaba discos de los Ramones que hacía 20 años que se habían publicado y me parecían antiquísimos y ellos unos señores de leyenda.


Este disco cambió mi vida, como decía nuestra amiga Mati en el zine Miau el riot grrrl cambió mi vida, el feminismo cambió mi vida. Escuchar a Kathleen Hanna gritar y a Tobi Vail aporrear la batería fue para mi la materialización de un sentimiento feminista, un impulso que había estado ahí toda la vida y que sin explicitarse en palabras tomaba la forma exacta en ritmos, tonos de voz y actitud. Y supuso una liberación. Yo ya había comenzado a tocar antes de escuchar a Bikini Kill otros grupos como las Runaways, the Raincoats, las Slits, o los propios Ramones o los Buzzcocks habían servido de inspiración, por no hablar de Stones, Beatles, Ronettes, Zombies y Shirelles. Para una adolescente en un Bilbao años 90 tocar en un grupo no era algo sencillo, desde luego acceso a instrumentos y a conciertos había, puede que incluso hubiera una cultura de los grupos underground mayor que ahora, potenciada desde las instituciones, pero socialmente no era el mejor terreno para que una mujer se pusiese encima de un escenario. No voy a relatar aquí todos los obstáculos con los que te podías encontrar pero en resumen, con salvedades, se centraban en una actitud entre la condescendencia y la ridiculización, pero no únicamente de nosotras personalmente, los grupos de mujeres en general en un entorno fuertemente musicalizado e instruido en una cultura underground como era Bilbao, eran considerados grupos menores y eso en los casos en los que no eran directamente invisibilizados.


bikini

Conocí a Bikini Kill como debe ser, a través de una cinta de casette que alguien me grabó y me entregó con estas palabras: “unas chicas que gritan tan fuerte que se te sale el estomago por la boca” creo que no se puede definir mejor lo que Kathleen Hanna hace en este disco, gritar desde tan dentro que vomita. Desde la primera escucha me impactó y me enganchó. La melodía de Carnival con aire naif o la inmediatez del indiscutible himno Double Dare ya o los coros a gritos de Liar. Y tocando queríamos hacer lo mismo, no solamente por la estética musical, sino porque queríamos que ese mismo discurso llegara a ser escuchado y entendido por nuestro entorno. Intentábamos copiar la estética scary feminity, nos empeñabamos en no dejar de ser nosotras mismas pero exigíamos respeto y un espacio propio.


El primer disco de Bikini Kill es un acto político, por lo explicito de las letras que hablan de todo aquello que sucedía por ser una mujer en una escena que recoge los peores usos del machismo y el patriarcado pero además cargada de impulsividad y hormonas. De la violencia de los pogos, del paternalismo, de la sumisión y también del acoso sexual. Pero también fue un disco claramente político por lo que de ello tiene la creación de un referente para muchas chicas que además recuperaba otras figuras del pasado como Wanda Jackson, Joan Jett o las Raincoats ,del olvido o el anecdotario musical en el mejor de los casos. Claro que Bikini Kill no venían solas, otros grupos igualmente nutridos por la ética DIY y feminista como Bratmobile, Heavens to Betsy, SK, o grupos también inspiradores como Mecca Normal y otros de K Records, formaban una escena y una red de apoyo que nutría un movimiento que comenzaría a cuestionar criticamente las relaciones de género dentro de la música. Bikini Kill declararon la Revolución y eso fue precisamente lo que ocurrió porque las cosas nunca volvieron a ser las mismas, muchas adolescentes comenzaron a tocar y la brecha de género musical comenzó a visibilizarse, pues primero había de verse para poder saltarse.

Double Dare Ya resume en una canción lo que el disco supuso para muchas, un empoderamiento y una catarsis que propició el impulso y la confianza necesaria para hacer nacer todo un movimiento inscrito en términos propios. El riot grrrl sirvió de canal de expresión afectivo y político a muchas que no se sintieron nunca mas solas y que antes no se hubieran sentido capaces de tomar un micro o escribir un fanzine. Es posible que la muesca que este disco, el grupo y el movimiento han dejado en la historia de la música no se quieran ver, de hecho la mayoría de libros sobre punk siguen sin recoger los porqué del riot grrrl y sin dar un lugar ni una profundidad al enorme sesgo de género de la cultura underground. Sin embargo pienso que la vida de muchas mujeres comenzó a ser mas libre, a encontrar un apoyo y una explicación cuando una corriente feminista no academicista y con un lenguaje creado por nosotras mismas irrumpió en nuestro mundo.




Maria Bilbao.
Bilbo, 1976
Organizadora del Ladyfest




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