Kafe aleak 57
k&g
 Jokin Azpiazu Carballo, OkerrekO
Julio Kageta   -   Bihar eta berandu
GOR diskak - 1991
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Llega un momento en el que la música adquiere una especial importancia en nuestra vida; por lo menos así nos pasó a muchos de nosotros.Antes de eso ya oíamos música, pero -yo diría- porque estaba ahí, no porque le prestaramos atención. En algún momento, en cambio, consciente o inconscientemente, decidimos que en adelante la música jamás tendría más un lugar periférico en nuestra existencia. Le daríamos un lugar privilegiado, central. Éramos rockeros, punkrockeros, heavys.

Desde ese intante la música no sería muzak para nosotros. Nos llamaban niños y ahora no llaman adultos pero entonces no éramos ni niños ni adultos. Y la música no era todavía intelectual, estética, técnica. La música -el rock- era una sensación (hoy en día todavía lo es, por suerte), y aunaba de una forma sencilla emocionalidad, identidad, sentimientos y actitudes. La música se conviertió en una experiencia integral.

En mi cuadrilla de amigos de Ermua esa transformación se dio de la mano de varios grupos de música. Pero si para mí y para mi hermana hubo un grupo especial, ese fue Julio Kageta. Antes de llegar el rock'n'roll a nuestras vidas "el último Julio Cagueta" era una expresión normal, la usábamos en las carreras entre nosotros; una expresión muy extendida en nuestro feo y hermoso pueblo industrial lleno de contrastes. Claro, yo pronto decidiría que quería ser el último, y siendo un poco torpe y gordito como era, no me costó mucho. Julio Kageta ya no era el que llegaba último, sino el principal grupo de rock del pueblo, y quién no querría ser eso?

Grabaron y publicaron su priomer disco, Bihar eta berandu, en 1991, con el pueblo lleno de pintadas que decían “mekagüen el quinto centenario”. Tenían algunas maquetas anteriores, una publicada a medias con el grupo Banko de Esperma, y otra en solitario. Y tambien un LP con SS-77, Pottoka y Kiowak. Pero no llegaron a nuestras manos hasta más tarde. Cuando sacaron este disco que llevaba por título una pésima traducción a euskera de los horarios de trenes (Mañana y tarde) teniamos 11 años. Perfecto.

Pero no nos pasemos con la nostalgia. Si sólo he traído a estas páginas este disco no es únicamente por la importancia que tenía para nosotros, sino porque todavía cuando lo oigo se me erizan los pelos y mi cuerpo empieza a bailar. Creo que Kageta intentaron lo mejor que había dado la música en aquella época. Es innegable que su pasión común eran los Clash, y su influencia es muy palpable en las 10 canciones del disco (una de ellas es una adaptación al euskera del Stay Free de los ingleses), y cuando digo esto lo digo como una virtud. Las canciones de Strummer, Jones y compañía (la banda sonora de nuestras vidas según mucha gente) nos gustan tanto porque son canciones redondas. Y los temas de Bihar eta berandu también lo son, tan redondas como este vinilo que ya da demasiados saltos. Son tan redondas que apostaría que soy capaz de cantar el disco entero de principio a fin, y al igual que yo mucha gente.

Y si aún puedo cantar con energía esas canciones es porque todavía dicen algo. Salvo ciertas excepciones, no era facil -y tampoco lo es hoy- encontrar grupos que digan algo. Julio Kageta nos hablaban de la situación del euskera, del sida, de la violencia diaria contra las mujeres y muchos otros temas, con estilo y elegancia. Y como no es fácil cantar sobre temas políticos sin escribir panfletos cutres, le doy un punto más a este disco.

El grupo obtuvo cierto éxito con este disco. El tema Mea culpa sono bastante en la radio, y hay quien dice que llenaron alguna plaza en aquel verano. en 1993 publicaron Mestizu y parece que poca gente lo entendió. Pese a  ser las letras tan buenas como siempre, en lo musical dieron entrada al rock de principio de los 90, al igual que hacñían por aquel entonces otros grupos de Euskal Herria (me vienen a la cabeza Danba, Beti Mugan o Martxoak 31), y creo que llegaron demasiado pronto... Todavía recuerdo el último concierto que dieron en el parque de Ermua. Pero la película no había terminado todavía: después llegarían Dantzut, y luego P.A.M. Y ahí siguen algunos Kagetas, con la misma ilusion de cuando grabaron Bihar eta berandu. Y así los oímos aún nosotros: con los oídos, la cabeza, las piernas y el corazón -sobre todo el corazón-.


Jokin Azpiazu Carballo, Okerreko.
Ermua, 1981
Activista cultural
okerreko.net





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