Kafe aleak 67
k&g
 Jon Eskisabel
Tindersticks   -   The first Tindersticks Album I
This Way Up / Rough Trade  - 1993
bo





Hoy en día es casi imposible comprar un disco sin saber apenas nada sobre el autor, y menos sin haber
escuchado alguna canción. Todos los grupos desconocidos están al alcance mediante internet, y cuando
decidimos comprar un disco ya lo hemos oído un montón de veces en el ordendor. Ha desaparecido el placer
(para bien y para mal) de sorprendernos a nosotros mismos -¿por qué he comprado esto?-. Comprar discos
es algo aburrido. Pero en otra época había que arriesgar. Había que fiarse de las revistas y
de lo que decían los locutores de radio. Como con los melones, hasta abrirlos no se sabe. Cuando
salía bueno, la satisfacción era doble. Por esa razón, para mí tienen un encanto especial ciertos
discos que compré por catálogo. Soy de la generación que creció con la Discoplay, pero llegado un momento
aquello no era sufuciente; no encontraba allí los discos que buscaba. Por eso se convirtió Discos del Sur
en la salvación de muchos como yo. porque en Discos del Sur estaba todo. Podía comprar allí todo los discos
que quería, sin tener que preocuparme de cuándo llegarían a las tiendas cercanas. Luego llegó Amazon y se
acabó el catálogo, se acabó Discos del Sur, y se acabó el encanto.

Han pasado diecisiete años desde que el cartero me trajo a casa el primer disco de
Tindersticks, y aún recuerdo la emoción y el nerviosismo que me produjo al escuchar el
vinilo por primera vez, con el orgullo oculto de quien escucha algo que nadie de su alrededor
conoce, y con las ganas de salir a la calle y contarselo a todo el mundo... El 15 de octubre
de 1995 termino la larga espera. Unos meses, medio año, pasó todo un verano desde que leí una
efusiva crítica en una revista hasta que encontré el disco en el catálogo de Discos del Sur.
No recuerdo el precio, pero seguro que no fue barato, ya que al lado del título ponía "import".
Rasgué el envoltorio de cartón y según palpaba la carpeta me iba dando cuenta que era algo
grande lo que allí había. Empezando por la hermosa portada de Suzanne Osborne: aparece una
bailaora de flamenco en un entorno oscuro, que podría ser una cueva, en el momento que agarra
los volantes de su vestido rojo con las dos manos, mientras una familia gitana da palmas.


No me gustan los discos largos. Más de 40 minutos me parece excesivo. El debut de Tindersticks
reunía veintidos canciones - en el CD falta Fruitless-, 77 minutos. Demasiado para cualquier
grupo, y más para unos recien llegados. Algunos miembros habían formado parte de Asphalt Ribbons,
en su localidad de Nothingham, peor apenas llevaban un año cuando grabaron estas canciones.
Muchos grupos
incluyen todo el material del que disponen, pensando que quizás nunca más volverán a
grabar, lo suele ser un error, pero no es este el caso. No hay nada de relleno, cada segundo está
justificado. Ni una sóla canción es descartable, y son muchas las que están entre las mejores de
Tindersticks
: Marbles, City Sickness, Raindrops, VVhiskey & Water, Blood, Her, Jism, Patchvvork,
Paco de Ronaldo's... 17 años después me sorprende lo ambiciosas, atrevidas, ruidosas, apasionadas,
personales, emocionantes, arriesgadas, románticas, seductoras que son esas canciones. ¿No he dicho
todavía que es el mejor disco de Tindersticks?


Tindersticks nació en el corazón de Londres, en el momento en el que comenzaban a hacerse famosos
los grupos de Brit-pop
(Blur, Oasis, Pulp, Suede...), como si fuera una anomalía alucinante. Ya que
no era el típoco grupo arrogante y pseudoglamouroso. El sexteto apostaba por la estética decadente
del perdedor, con la voz profunda y perezosa del cantante Stuart Staples. Era lógico que emparentaran
al grupo con Nick Cave -tras publicar este disco se embarcaron en una gira con el australiano-, pero hay
influencias más palpables y significativas que esa en la música de Tindersticks: la de compositores de
música de cine, por ejemplo
John Barry y la de Midnight Cowboy (han compuesto la música de diversos films
de
Claire Denis), la de la pareja Lee Hazlewood & Nancy Sinatra (en uno de los primeros singles grabaron
A Marriage Made in Heaven con Isabella Rossellini, y desde entonces en casi todos sus discos
(excepto en este) han hecho alguna conción con una mujer
), del soul (con el paso de los años
tomó más importancia), o la del cantautor Townes van Zandt (en aquella época tocaban Kathleen en los
directos, pero escuchar St. John the Gambler es suficiente para darse cuenta de la influencia).

Estaba tan fascinado que cuando encontré en el catálogo de Discos del Sur otra referencia de Tindersticks
sin
nombre, la compre sin pensarlo dos veces. La decepción llegó al abrir el paquete. ¡Era el mismo disco!
El encanto de comprar los discos por catálogo también tenía eso.



JON ESKISABEL. LASARTE, 1969
Periodista





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