Kafe aleak 76
k&g
 Odei Arregi
Rachel's Handwriting
Quarterstick - 1995
bo


No Válido Para Viajar

Nire pausuen soinu banda



Handwriting de Rachel´s se adentra en mis oídos, estoy esperando al tren.


             Tengo las vías del tren ante mí e imagino mi cuerpo cayendo a los raíles.


No soy una suicida, no tengo ninguna necesidad, ni ganas, pero veo esa imagen estando aquí.


Me pongo de pie delante de la vía, estoy en el borde, con medio pie en el aire, dispuesta a caer a las vías, y así me he quedado mirando al otro lado de las vías, esperando al tren. El otro andén está lleno de gente, imagino un montón de gente cogida de la mano y saltando ante el tren, con una sonrisa en los labios, y el intenso sonido del freno del tren.


Aparece por fin el tren, pero nadie ha saltado a su encuentro, y yo entro dejando a la multitud en el otro lado. Mi tren parte.


Adentrandome en el pasillo del vagón me ha venido a la cabeza la idea de que un tren se encuentre en su camino frente a frente con otro tren. Y siento el encontronazo por medio de un escalofríoque surca mi piel.


Aboandono mi cuerpo en un asiento junto a la ventana y cierro los ojos mientras el curso del tren me mece. Me quedo esperando.

Estando dentro ya sé que nada sucederá, los viajes en tren son monótonos, las vías ponen el ritmo y el billete el destino.

Aun así, siempre hay una posibilidad, por muy pequeña que sea, de que el hombre que tengo delante tenga el corazón roto, partido, humillado y mutilado. Y quizás a ese hombre en el tercer tunel le resultará inaguantable su dolor y, de repente, sin mediar aviso alguno, se levantará rugiendo y llorando, y un instante antes de entrar en el siguiente tunel abrirá su gabardina y me mostrará su pecho repleto de dinamita. Y luego la oscuridad.


Pero hoy no, hoy no sucederá nada de eso, el hombre que tengo ante mí va roncando, con la cabeza balanceandose al ritmo de los carriles. Despertará con dolor de cuello, esoty segura.


Vuelvo la mirada a la ventana, y sin duda, no sucederá nada en este más que ramplón viaje, vendrá el revisor, le daré el billete y de mientras el paisaje seguirá pasando hasta la última estación.


Pero tambien hay una diminuta posibilidad de que cuando llegue el revisor, no encuentre mi billete, después de haber rebuscado en mi bolsa, bolsillos y alrededores. Imagino al revisor mullendo su bigote y clicándo nerviosamente su maquinita. En ese momento mis ojos serán los del cordero que llevan al matadero, el revisor se dirigirá con paso firme haciia la palanca de parada de emergencia y tirará de ella con rabia, y cuando el tren se detenga arrojará al exterior mi cuerpo y allí me quedaré ropdeada de nada.

Nada de eso ha sucedido, y para cuando el revisor aparece ya tengo preparado mi billete. "Gracias y adios".

El tren continúa adelante y al final llega a mi parada, mientras el hombre que he tenido delante sigue dormido. Me levanto con tranquilidad y me dirijo a la puerta. Cuando paso por su lado le he mirado de reojo con curiosidad y sin querer he visto el trozo de mecha que le sobresale por debajo de la gabardina.

Una vez fuera me he quedado mirando a las vías, he visto el tren alejandose y antes de que entrara en el tunel he apagado el mp3 por si acaso. 


Handwriting de Rachel's ahora está en silencio.



Odei Arregi

Azkoitia, 1984

Musikazalea



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