Kafe aleak 84
k&g
 Garikoitz moya
Akauzazte  -   Ur Gardenak
Esan Ozenki - 1998
bo

Se pueden descargar la mayoría de disco de Akauzazte desde aquí http://freemusicarchive.org/music/AKAUZAZTE


Ya por el siglo VII AC, en los primeros comienzos del pensamiento filosófico occidental, los naturalistas (así se les llamaba a los primeros filósofos cuyo objeto de estudio era la naturaleza) observaban la realidad con el objetivo de establecer un principio originario, causa de todas las cosas, al que denominaron “ARKHE”.

De esta observación Tales de Mileto dedujo que ese principio por el cual las cosas proceden, existen y desembocan, era el agua.

Era lógico que Tales llegara a esta conclusión, ya que el agua se encuentra en todos los elementos de la naturaleza, siendo manantial último de la vida y poseyendo un carácter totalizador y casi divino.

Nuestro planeta esta bañado por tres cuartas partes de agua y este con su traje atómico posibilito la vida y su génesis albergando en ella los primeros microorganismos e inundando en un 71% la estructura genética del ser húmedo- humano.

El liquido elemento se transforma constantemente en un cambio perpetuo e incesante, se desliza por la vida en diferentes personalidades; liquido en los ríos en los que no podemos bañarnos dos veces, vapor que nos impide observarnos con nitidez y hielo que decora nuestros elixires.

El agua fluye, repta y penetra en la tierra, puede desgastar la roca mas dura y ablandar la personalidad más férrea, es muerte, en torrenciales oleadas de ira salvaje o instrumento de torturas ancestrales.

El ser humano ha perseguido y buscado desesperadamente el agua, la ha enjaulado en botellas y embalses, la ha deslizado por su garganta y también la ha convertido en problema ya que en el 2030, 1 de cada 5 personas tendrán escasez de ella.

Pero si una cosa es el agua por encima de todo lo demás es ser espejo y diagnosis del mundo y de nuestra alma, ella es un oráculo infalible, es sincera y devuelve la mirada.

En extrañas y escasas ocasiones estos agua espejos sin fisuras se pueden encontrar en la música, nos tropezamos de frente con ellos siempre de forma espontánea o a trabes de manos cercanas, espejos que hacen que nuestra psique sufra un re-vuelo, un estado de Shock. Epiléptico.

Durante mi experiencia enfermiza con la música me he encontrado en ocasiones con estos espejos musicales, pero nunca me había resultad tan claro y vivido como con las URGARDENAK 1998 de AKAUZAZTE.

Para recordar aquel punto de inflexión necesito reproducir y conectar la música con mi cerebro y que me recorra y atrape sin pausa y despiadadamente,bañarme, zambullirme, beber de sus aguas, atravesar oceanos en el tiempo, bucear hasta el centro de mis recuerdos.

Y en la infinita memoria del agua donde me situo, desnudo, con los ojos y oidos abiertos, de subito me asalta una fecha, unos numeros grabados a fuego...............................................................14 de abril del 2000, me distancio etéreo y me evado de mi yo, me observo, de la mano junto con cientos de cabezas orbitantes dispuestas aleatoriamente y apretados por la sala incapaces de intuir el aluvión de intensidad que ibamos a experimentar.

Comenzó todo y todo termino en el mismo momento, como el universo contrayéndose y expandiéndose una y mil veces en afiladas garras, conquistando mi cuerpo tan rápido que me maree, aunque mi boca no paraba de torcerse en muecas de asombro y felicidad.

Creo recordarme delante del escenario y un infinito mar con cuatro granos de arena, que en acelerado esfuerzo formaban un gran cristal de apabullantes matizes sonoros.

Mis retina y mis oídos se abrieron como si nunca lo hubieran hecho y fui niño que veia su imagen por primera vez, vi el pasado presente y futuro de la cosas. Vi al primer ser humano y sus manos manchadas de sangre, junto a un animal agonizante que clamaba a la luna, vi totems, ídolos, mitos, aullidos desde el fondo de una cueva, huesos en círculos concéntricos.

Vi al mismo ser humano ya apenas reconocible en otro tiempo mas cercano , delante de unos y ceros, atado, esclavizado en una silla como dormido, fundido en rayos catódicos que se extendían por su cuerpo hasta el vació.

Vi la verdad de las cosas, la incapacidad de ser feliz, vi retornos y trastornos, vi eterna insatisfacción y vi una posible receta, vi ruido y melodía, silencio,ritmos con texturas abrasivas, fuegos de luces y sombras, guitarras conversando sobre el destino y los eternos instantes en el tiempo, vi tambores de metal deshaciéndose entre la bruma del nuevo día, vi drogas, vi moscas comiendo niños, poesia, creación, crudeza en bolsas de aceite, montañas rusas...........................

El espejo que miraba acabo por poseerme y vole alto y baile una danza siniestra y acompasada para celebrarlo, desperté balbuceando envuelto en fiebre sudorosa y la seguridad en aquello que había visto, me rodearon miradas de asombro e incomprensión como si nada hubiera sido descifrado, pero yo lo capte y no deje que se escapara por las rendijas abiertas del hombre multitud.

Después de aquello he seguido buscando esa sensación, como el yonki que intenta recuperar el primer fogonazo de la adormidera salpicando sus venas y siempre he encontrado la misma visión, nunca he sido defraudado y esas sustancias químicas que son sus discos, enlatados, acartonados o en primogénitas maquetas, se han adherido a mis pieles. Por que ver u oír a AKAUZAZTE es sentir que todo posee un sentido anverso una experiencia de dos caras donde se ve la luz y la sombra de la realidad, es cabalgar en un caballo de metal siempre hacia delante, es atravesar los limites de lo desconocido y mirar de cara la gran bestia, que somos nosotros.

Garikoitz Moya
Santurtzi, 1980
Musikazalea






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