Kafe aleak 95
k&g
 Gorka Bereziartua
At The Drive-in   -   Relationship Of Command
Grand Royal Records - Fearless Records, 2000
bo


Impaciencia organizada

Si nos pusiéramos a ello, la discusión podría alargarse hasta la eternidad: ¿Cuándo comenzó el milenio, el año 2000 o el año 2001? El responsable de marketing "¡el dos mil!", el matemático "¡el dos mil uno!". Enfrascados en la discusión, no se dieron cuenta de que el milenio se les escapaba y que el tema ya a nadie importaba, porque había que vivir la época que decían que iba a ser final de la historia. Los periodistas, tarde pero seguro, tuvimos nuestra respuesta. Concreta, y que sería definitiva: el milenio comenzó el 11 de setiembre de 2001, como si fuera una película; en Irak, en Afganistán, con una película que todavía no ha mostrado sus créditos, si olvidar, claro, el lamentable remake que recientemente han rodado en Libia. Pero hemos empezado de demasiado lejos y, en principio, teníamos que hablar de música, ¿no es así? Pues conscientes de que el volantazo que vamos a pegar ahora nos costaría todos los puntos del carnet, diremos que al igual que los aviones entraron en las torres gemelas, entró el disco  Relationship of Command de At the Drive-In en los oídos de mucha gente, allá por el 2001 -oficialmente se publicó en setiembre del año 2000-.

Hardcore, post-hardcore... no son más que etiquetas, y etiquetas sobran a los discos que merecen la pena. Se ha convertido en una obra de culto, ahora que se cumplen doce años, ya que además de ser el mejor disco del grupo, fue también el último.

Después, un accidente, que traumatizó a los integrantes de la banda: en el festival Big Day Out de Australia tocaron tres canciones y se piraron, porque les pareció demasiado violento el pogo del público -el mismo día la adolescente Jessica Michalik murió axfisiada durante un concierto de Limp Bizkit-; y finalmente, cancelaron la gira europea, a causa del "agotamiento mental y físico". Se despidieron en marzo del 2001. No parecía que nos iban a dar el placer de reunificarse a aquellos que no les vimos nunca en directo, por estar haciendo vete tú a saber qué el día que tocaron en la Xurrut de Gorliz. Pero de repente, un tweet dice: "ATTENTION !". @AtTheDriveIn está escribiendo: “To whom it may concern:”. Esos somos nosotros. “AT THE DRIVE-IN will be breaking their 11 year silence. THIS STATION IS .... NOW ....OPERATIONAL”.

Vaya, que otra vez están en la carretera. No parece que tengan ganas de sacar disco nuevo, pero siempre quedará Relationship of Command, el disco que pasará por encima tuyo desde el primer segundo como una rabiosa caballería. Arritmias, espasmos en once canciones -trece si descargas la edición especial que prepararon para Japón-, todo intensidad, disonancias, gargantas rasgadas. Un círculo de cuatro vértices, una escalera que sube hacia abajo y baja hacia arriba, eso es lo que es este disco. La prosa de Bixler-Zavala se acerca a veces al canibalismo -“Have you ever yasted skin?” pregunta en Arcarsenal, "has probado alguna vez piel?"-, otras al existencialismo; las letras son fragmentadas, de significado difuso;  muchas parecen escritas  el día después del apocalipsis -como la excelente One Armed Scissor-; en otras, más que cantar, recitan, como en Invalid Litter Dept. o en Non-Zero Possibility, que cierra el disco; y escuchandolo por completo, la colaboración de Iggy Pop en Rolodex Propaganda se queda en una mera anécdota -quién sabe si no será la Iguana quién presuma de haber participado en Relationship of Command?

Con influencia de Fugazi y de Rage Against the Machine, este disco es la banda sonora de toda una década. At the Drive-In supo canalizar la impaciencia que crea la asepsia de Occidente, y predijo que el desastre estaba por venir, aunque no lo quisiéramos ver -no me digáis que la frase “I’m just tired of counting bodies”, leída hoy en día, no tenía un halo profético-. Qué hemos hecho en los últimos años, qué hemos hecho bien y qué mal, podíamos haber hecho más, la discusión podría alargarse hasta la eternidad. De mientras el experto en marketing continúa "¡el dos mil!", el matemático "¡el dos mil uno!", ahora en paro. Enfrascados en la discusión, no se han dado cuenta de que el milenio se les escapa y que el tema ya a casi nadie importa, porque hay que vivir, sobre todo vivir, la época en la que la historia ha vuelto a empezar.


Gorka Bereziartua
Hernani, 1984
Periodista de cultura, bloguero
argia.com/boligrafo-gorria





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