Kafe aleak 99
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 Oier Guillan
Tom Waits - Alice                    Tom Waits   -   Alice demos
Anti-, 2002                                                           Pirata, auskalo noizkoa
bo




Una voz de ballena en el medio de la selva


Lo reconozco, soy un friki: toda la discografía de Tom Waits me parece impresionante. Pero he elegido Alice para estas líneas, porque me ha solido acompañar en obras de teatro que llevado a cabo con algunos amigos. Alice proviene del teatro, es el resultado de un trabajo en común que hicieron Waits y Robert Wilson en 1992, basada en la obsesión que Charles Dogson (o, si preferís, Lewis Carrol) tenía con las chicas. Alice se publicó en 2002 junto con el excelente Blood Money, un circo de sonidos en ebullición.

Según me adentro en el disco me encuentro con un oscuro bosque, una selva que cabe en una sola garganta. Este no necesita de duendes para ser mágico, porque la magia no es un pasatiempo ingenuo (al menos si no son duendes borrachos): es suficiente escuchar a los curvados, feos y cheposos árboles, con las ramas que chocan, para sentir el sonido que ahoga el aire. En este disco en el que sobresalen los punzones de los sonidos melódicos y bellos punzones, Kommienezuspadt es la piedra preciosa, el resumen de todos los sonidos de la jungla, una canción que sueño en la voz de Mikel Laboa. Jungla salvaje que cabe debajo del sombrero, el cerebro latiendo en el pecho, el corazón metido en los ojos, el sonido de los movimientos de los animales pegado a las raíces. una ballena en medio de la selva, la historia de amor que tiene con un pájaro, ojos que se palpan con canciones.

Pasaron diez años desde que hico la obra con Wilson y se publicó el disco oficial.
Tan importante como Alice fue el Alice Demos que conocí antes, el precedente pirata del disco oficial. No me preguntéis de dónde salió, me lo regaló un amigo que es más fan de Waits que el propio Waits (alguna vez nos citamos en su casa para celebrar el cumpleaños de Tom Waits; nuestro único menú para toda la noche, tortilla de patata y whisky). Eran versiones más desnudas que las que conocería más adelante, y guardaba otro tesoro: muchas piezas instrumentales, sin voz, en la linea que sólo sigue Fawn, de la versión oficial. Muchas veces hemos salido al escenario con música de las demos instrumentales, al ritmo del circo de las entrañas de Waits.

Esta es la banda sonora que pisa la hojarasca de las palabras, krask y bound, la oscura explosión de las luces y sombras de las personas. Cuando más oscuridad hay es cuando más estrellas se divisan.
“The rain makes such a lovely sound, to those who are six feet under ground!”

Qué queréis que os diga. La oscuridad de Waits es la que me ilumina el día:

Para ser feliz se necesitan
estas cosas básicas:
papel higiénico
agua caliente
café.
Si me apuras también te diré
que puede ser de ayuda
oír una canción de Tom Waits mientras te duchas
o sumergirte en el paisaje del borde de una boca.
Pero bueno,
fundamentalmente, y resumiendo
destacaría lo siguiente:
para conseguir esa felicidad
que sólo durará un instante
son necesarios manifiestos sin firmantes
independencia
depilación gratuíta.

Esos días los imagino en un disco como Alice, bajo el sombrero del creador que habla con voz de ballena resacosa.



Oier Guillan. Orereta, 1975
akiribarog.com





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